La historia

La historia de Fontclara es la de un flechazo. La de Roland Zanotelli con el Empordà, con su paisaje, su flora, su tradición, su tierra, su gastronomía, y, por supuesto, sus campos de olivos. Apasionado de la botánica, la gastronomía y el arte, y cautivado por la zona, decidió convertir su sueño en un proyecto real creando raíces con gente del territorio en este hermoso lugar que, a sus ojos, recogía como ningún otro en el mundo todos los valores del espíritu mediterráneo. De esta historia de amor con los olivos centenarios que encontró plantados en la finca del munici- pio de Palau Sator, nació el aceite de oliva virgen extra Fontclara, de variedades Arbequina y Argudell. 

Emprendedor incansable, enseguida empezó a comercializar el Aceite Fontclara alrededor del mundo. Una colección singular, única y limitada por añadas que ha sido acogida y alabada por gourmets internacionales, además de recibir el reconocimiento de la crítica. En efecto, Aceite Fontclara cuenta ya con numerosos premios de certámenes internacionales y, lo que es más importante, con el apoyo de un público fiel ávido de sentir en su paladar la esencia del Empordà. 

Una extensión de terreno, que aumenta año tras año, permitirá en los próximos años incrementar la producción de litros de aceite, y en un futuro también se prevé la integración de productos complementarios en el catálogo de Fontclara. Pero eso será otra historia.

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